Peripecias laborales de un sub-sub-contratado

sub-sub-contratado y dando gracias

  • Sobre mi

Informática bancaria

Publicado por subsubcontratado el 12 diciembre, 2011
Posted in: Condiciones laborales, estudios, Horas extras, Servicios, software. Tagged: cárnica, informática, PISTIBAN, sobre explotación, sobrecualificación, subcontratación. 3 comentarios

En el BBSVACH se da un tema curioso que podríamos denominar como la burbuja informática bancaria.

 

Me explico. El BBSVACH es un banco, no una empresa de software. Lo que pasa es que sí tiene una gran dependencia del software para poder llevar a cabo su negocio. En un principio, los departamentos informáticos dependían directamente del banco. Esto se acabó. ¿Por qué? Pues porque los CPD (Centros de Procesos de Datos) antiguos suponían un gasto muy grande para el banco, sobre todo teniendo en cuenta que todo el dinero que suponía, no era para negocio bancario propiamente, sino que se entendía que era un gasto como puede ser el del personal administrativo o de mantenimiento. Algo, que provoca gasto y que no concierne de forma directa al negocio bancario. Por tanto, es algo que se decidió que se externalizaba. Es decir, todas las personas que estaban en nómina para BBSVACH fueron invitadas a dejar el banco y pasar a una empresa que no era el banco. En otros bancos pasaron directamente a formar parte de empresas consultoras de informática (las famosas TIC). Por ejemplo, el banco azul lo hizo, la caja verde también, el banco naranja obligó a todo el mundo a irse… Esto supone que efectivamente te quitas el gasto que suponen las nóminas de pongamos, una media de entre 300 a 1000 trabajadores, dependiendo de lo grande que fuera el banco o caja y del sobredimensionamiento de sus CPD. Lo malo de esta solución es que efectivamente, dejabas de pagar cantidades ingentes en concepto de nómina, pero comenzaron a pagar una cantidad aún mayor a las empresas TIC que a partir de ese momento subcontrataron el servicio. Así, los bancos se quedaron en una situación en la que mantenían una minúscula nómina de empleados informáticos que se dedicaban a controlar la subcontratación de proyectos y por tanto de personas. Esto hace que la carga de inversión en informática en las entidades bancarias (me encantan esas dos palabrejas) se haya ido muy por encima de lo que se pagaba antes por el personal en nómina, pero no se, ni alcanzo a comprender aún el por qué se prefiere este sistema. El caso es que esto genera un absoluto descontrol en los recursos que se utilizan para desarrollar un proyecto informático por pequeño que sea (recurso=persona). Ya que yo, empleado de la entidad bancaria, llevo un proyecto informático, pongamos, para analizar el riesgo crediticio de los habitantes de zonas rurales de menos 100 habitantes, por ejemplo. Esto que lo podría hacer mi sobrino y un par de colegas con su base de datos MySQL y unos cuantos componentes bajados de internet, supone dentro del departamento de informática meter gente, pongamos que 15 personas inicialmente. 5 para realizar las tomas de requerimientos y su posterior análisis y 10 para picar código y realizar la implantación del sistema tras las pruebas. Eso, sólo el departamento de desarrollo, porque luego está el que se encargará de la calidad, de la integración, del control de pruebas, del estrés, de la supervisión de la implantación y de la formación. Si le metemos mínimo 3 personas por cada, se nos engrosa la plantilla ya a 21 personas más, pero que no dependerán del presupuesto de quien desarrolla, sino de otros departamentos. Total, que para una aplicación de inicialmente 15 personas, se nos ha ido el tema ya a 36 y no hemos contado con los administradores de la base de datos, de las comunicaciones, de seguimiento… Un despropósito.

Como todo esto supone mucha inversión (no lo llamaremos gasto, ya que por gasto se entiende la nómina, los trabajadores en plantilla, no las subcontratas) la gente de BBSVACH se dijeron, mejor hacemos una cosa, externalizamos todos los servicios informáticos, pero a una empresa que creemos nosotros. Total que crearon su propia empresa de informática: PISTIBAN (Productos Informáticos y Sistemas de Tecnología de la Información Bancaria). Así todo queda en casa. Lo malo es que PISTIBAN se les ha ido de las manos. Los presupuestos se engordan de forma ficticia y se incorporan cantidades bestiales de subcontratados en equipos de trabajo donde no se les necesita y que pasan las horas sin hacer prácticamente otra cosa que documentar programas COBOL o generar documentación para poder ir pasando los distintos “trozos” de aplicación que es necesario implantar de un departamento a otro. Porque desde PISTIBAN han conseguido que la burocracia para poder implantar software sea tanta que los técnicos (a los que se les pide 2 idiomas mínimo, 15 años de experiencia y mínimo 5 de dirección de proyectos, disponibilidad para viajar e incluso para cambiar de residencia, disponibilidad para realizar guardias de fin de semana y turnos) que se subcontratan se dedican, en muchos casos, a generar sólo la información necesaria para poder mover entre los distintos departamentos el software que se desarrolló y que pueda ser puesto en producción (que esté disponible para los usuarios).

Tenemos por tanto que la burocracia duplica el personal, que se subcontrata sobrecualificado sólo para poder hacer gestiones administrativas, se incrementa el personal porque si te bajan el presupuesto de un año para otro, tu departamento pierde poder y peso dentro de la organización, así que se trata de “inflar” con puestos no necesarios que se subcontratan (tras extrañas justificaciones) a empresas de consultoría informática para que el presupuesto, al menos, se mantenga como el de antes y de esa forma los jefecillos no pierden peso ni poder. Esto hace que todo crezca y crezca sin sentido ni control (Aunque todo parezca controlado por las ingentes cantidades de documentación que se genera). Que se incorpore gente a los equipos de trabajo que no se necesitan (al menos no con esa cualificación, pero  lo importante es facturar más, con lo que cuanto mayor sea el perfil, mayor es la tarifa que se paga, aunque luego solo responda correos o haga powerpoints) y que se tiran meses sis saber porqué se les ha contratado. Que haya departamentos en los que se hacen turnos para mantener un nivel de servicio de 24 horas los 7 días a la semana con cientos de horas extras y sobre explotación del personal, mientras el departamento de al lado, te consta, se están tocando los huevos, con perdón, aunque no hacen más que ir a reuniones y demás.

¿Qué es todo esto? Una gran bola artificial donde se subcontratan recursos sin ton ni son, donde se sobre explota al personal subcontratado unas veces y otras se les incorpora sólo para ver la pantalla del ordenador. Una gran burbuja que cuando estalle dejará a miles de personas en la puta calle sin posibilidad de reincorporarse porque el mercado estará más que saturado. Una burbuja donde ya no se contratan informáticos (desde hace tiempo) basta con que en la empresa de turno le hayan dado un cursito de COBOL para incorporale para hacer no se sabe muy bien que, pero eso sí, con una carrera de farmacia, biología, historia o periodismo. Que lo importante es que sean titulados, pero no en informática que esos exigen mucho.

Pero yo no me quejo porque yo trabajo en PISTIBAN subsubcontratado y la burbuja aún no ha estallado y yo estoy dentro.

40.416690 -3.700345

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

Entrevistas laborales (1)

Publicado por subsubcontratado el 26 septiembre, 2011
Posted in: Condiciones laborales, entrevista laboral. Tagged: la entrevista, oigame que si puede usted venir a hacer una entrevista. 1 Comentario

Curioso el tema de las entrevistas laborales dentro del mundo de las TI (empresas de informática para que usted y yo nos entendamos). Digo curioso porque dentro de este mundillo el departamento de RR.HH. (Recursos humanos) es de los más importantes dentro de cualquier consultora, sencillamente porque la mayoría de estas consultoras venden personal especializado y claro, la selección del mismo adquiere un protagonismo notable.

Hay un hecho claro, en el sector de la informática te llaman para hacer entrevistas y bastante, otra cosa es que luego te contraten o que el contrato que consigas sea digno. Pero al menos sí es cierto que puedes optar por algunas ofertas (cosa, que tal y como está todo, no está nada mal) y que suelen llamarte a un 20% mínimo de aquellas ofertas a las que haces llegar tu CV.

Las consultoras que se dedican a la informática de gestión para grandes cuentas, están siempre saturadas dentro de su departamento de RR.HH. ¿Por qué? primero por el nivel de rotación que existe dentro de ellas (en algunas llega a superar el 40%, lo que es un porcentaje insostenible), segundo por la gran demanda de recursos provocada en gran parte por los altos niveles de rotación que se producen, al ser el 80% de las plantillas de las grandes cuentas personal subcontratado. Es decir, que estamos en un sistema muy neoliberal en el que se ha conseguido que los trabajadores estén siempre trabajando en forma de subcontrata y donde, debido a la temporalidad de todo esto, la rotación en los centros de trabajo es enorme. Esto, que puede parecer una panacea, ya que siempre hay trabajo, finalmente es un puto lío porque las empresas son incapaces de mantener un equipo de trabajo minimamente estable. ¿Qué ocurre entonces? que se tira de RR.HH. para buscar gente y estos llaman a más gente, que está trabajando, pero que está hasta el culo de su mierda de curro de subcontratado y busca algo mejor que normalmente no encuentra y escucha la llamada de RR.HH. de la empresa Z y les pide más dinero y estos se lo dan y el subcontratado se va y deja al equipo colgado y se incorpora a un nuevo equipo donde había una vacante porque otro subcontratado se había ido previamente a otra consultora porque un departamento de RR.HH. le había llamado haciéndole una oferta mejor…. ¿Se dan cuenta?

Total que los jefes de proyecto se desesperan porque no pueden mantener equipos de trabajo estables, los subcontratados se desesperan porque sus condiciones de trabajo son una mierda y escuchan nuevas cosas, las empresas se desesperan porque sus proyectos no salen en plazos y la culpa, en parte (una pequeña parte), es porque el nivel de rotación de sus equipos de trabajo es excesiva, los departamentos de RR.HH. se desesperan porque no da de si con tanta selección y entrevista. Total, todo el mundo se desespera, pero nadie trata de arreglar esto. Es así, un círculo vicioso y enviciado que no se puede romper, de momento.

BBSSVACH es consciente de ello ¿y que hace para atajar todo esto? ¿incorporar a sus más que necesarios subcontratados a su propia plantilla? No. Prohibe a sus proveedores de personal que se quiten trabajadores entre ellos. Si BBSVACH se entera de que algún proveedor le quita un trabajador a otro proveedor, cancelará los contratos del primero con BBSVACH. Toma peaso de medida. Esto, claro está, no solo no ha rebajado su nivel de rotación, sino que además está consiguiendo que la gente, cuando le llaman de algún departamento de RR.HH., no quiera ni oir hablar de ofertas de trabajo para BBSCVAH, primero, porque las condiciones de trabajo son tercermundistas (horas extras porque sí y sin remunerar, guardias porque sí, aunque sean remuneradas, pero te contratan de una forma y a los tres meses te dicen que hay que hacer guardias y que te tienes que joder porque te las van a pagar…). Luego los grandes mandatarios de BBSCVAH se preguntan ¿por qué hay tantos problemas para que la gente venga a trabajar aquí si somos uno de los mayoresy mejores bancos del mundo mundial? Porque sólo vosotros creeis que lo sois, el resto del mundo sabe que no.

Sigo convencido de que la culpa de todo esto no la tiene el técnico o el ingeniero o el programador, ni siquiera el JP (aunque en todos hay excepciones), no, está claro que todo esto es culpa de mediocres mandos intermedios poco formados para llevar una gestión coherente de RR.HH. e incluso una gestión de proyectos o departamental. Gente que nunca ha sabido gestionar ni pequeña, ni median, ni gran empresa, pero que tiene mando y poder para hacer y deshacer y así nos va. La inutilidad no está abajo (repito, con excepciones que todos conocemos algunas) sino de la mitad para arriba, en todo ese grupo de personas que son menos en cantidad, pero cuyos sueldos son exageradamente altos y son una mayor carga para la empresa, tanto laboral como economicamente, porque ellos NO SABEN HACER SU TRABAJO y sin embargo ahí están desorganizando todo para ser imprescindibles.

Bueno, me he liado. Lo que quería decir es que cuando un departamento de RR.HH. te llama, normalmente te hacen una entrevista, pequeña, telefónica, para cerciorarse que lo que han visto en LinkeDDDinnn o en InfoGobs es correcto. Te piden una nueva copia de tu CV en formato Worf y te citan para una primera entrevista con un jovencísimo técnico de RR.HH. que se dedica a confirmar lo que has escrito en tu CV. De esta entrevista pasarás a una segunda entrevista, en la que normalmente te harán preguntas más técnicas y que suele ser hecha por el JP o el gerente de la cuenta correspondiente, incluso por ambos con algún AF. Una vez pasas ésta, viene una tercera, con el cliente, claro, recuerda que eres un subcontratado. Si finalmente pasas esta entrevista, vendrá una cuarta en la que en teoría ya firmas lo que será tu contrato con las condiciones pactadas. Todo esto, aunque te digan que corre mucha prisa, puede llevarte más de un mes. Si es con BBSCVAH puede alargarse todo el proceso más de 3 meses, con lo que cuando te llaman para alguna entrevista intermedia a ti ya se te ha olvidado para que cojones de puesto estabas optando. Si es un puesto para sub-subcontratado la cosa es distinta, a la primera empresa le importa un huevo tu perfil, basta con que cumplas un poquito lo que solicitan y te hacen una mini entrevista por teléfono en plan cutrequetecagas y después pasas al proceso que hemos descrito antes, con la salvedad de que al final no solo no sabes a que puesto optas, sino que ya no sabes ni quien cojones te está contratando

Otro problema son los horarios. Tú estás trabajando y debes hacer una entrevista, pero no puedes irte a mitad de mañana, así que la sueles hacer o a la hora de la comida o fuera del horario laboral, con lo que al final sabes que estás puteando al pobre técnico de RR.HH. que se ha quedado sin comida o que tiene que hacer horas extras porquesutrabajoesasí.

No se si para el resto de sectores será igual, esto es lo que ocurre al 90% en el mío.

En otra ocasión hablaremos de las falsas entrevistas para puestos de trabajo.

Pero yo no me quejo, que ya he pasado  mi batería de entrevistas y al menos tengo un trabajo.

40.416690 -3.700345

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
One blogger likes this post.
  • naveiras

Si no lo haces por los informáticos, hazlo por ellos

Publicado por subsubcontratado el 11 noviembre, 2010
Posted in: compañerismo, Horas extras. Tagged: daños colaterales, hijos de puta los hay en todos sitios, horas, malos profesionales. Dejar un comentario

Di NO a las horas extras.

Cada vez que un informático hace una hora extra, Dios mata un gatito.

Esto lo tomé del blog:  http://pullerandtank.wordpress.com y ellos parece que a su vez de yonkis.com

El caso es que esto sirve para quejarme de las horas extras.

Ese gran mal dentro de la consultoría informática del sigo XXI.

Antiguamente, en el siglo XX, las horas extras o bien se remuneraban o se compensaban o si no se hacía ni una cosa ni otra al menos decían que tenías un salario por encima de la media lo que hacía “asumible” el hacer horas extras en picos de trabajo, lo que era cierto, tu sueldo estaba francamente bien.

En la actualidad ha cambiado un poco la cosa. Los sueldos se han congelado desde hace 10 años, si es que no han bajado como es mi caso. Las horas extras se asume que las harás sin rechistar porque si no te despedirán.

Esa situación no hay quien la entienda porque a ver: si yo hago, en vez de 40 horas semanales, 35 horas a mi me pagan menos porque no he cumplido mi parte del contrato y por tanto me quitan ese sueldo. Pero si yo hago 45 horas semanales no me pagan ni una hora de más porque según mi gerente 5 horas extras en una semana no pueden ser consideradoas como horas extras. ¡Manda cojones! Lo ancho para él y lo estrecho para mi.

Lo malo de las horas extras no es ya que no las paguen, que de por si ya es una putada. Es que encima se asume que las harás porque sí. Además en la consultoría informática se da un fenómeno muy curioso y muy atmosférico: los consultores que se quedan más tiempo del debido porque sí, aunque nadie les diga que hagan horas extras ni el proyecto o el trabajo lo necesite. Es decir, hay memos que cuando termina su jornada laboral de 8 horas, en vez de irse a su puta casa se quedan una o dos horas diarias vayaustéasaberporqué. ¿Qué ocurre? que claro, luego llegas tú a las 18:00 horas y te vas a tu casita y tienes que aguantar como tu gerente te llama un buen día y te dice es que a ti a las 18:00 se te cae el boli y sales disparado por la puerta. Pues sí, mireusté, sí porque usted me paga por trabajar 8 horas, por eso cuando pasan esas horas, yo me marcho. Luego el gerente siempre te dice que es que te tomas tiempo para el desayuno, que si vas al café de la máquina… Bueno, yo me tomo uno o dos cafés al día (eso no me lleva más de 10 minutos, la suma de ambos), sí, me voy a desayunar (15 minutos), pero también como en 30 minutos cuando debería comer en 60. Ya pero esa es una decisión tuya y el que comas en menos tiempo no cuenta. Ya estamos con el tema del embudo. A estas alturas uno está hasta los cojones y baja la cabeza para no saltar sobre la cabeza del gerente y comenzar a roer su craneo. Tendrías que hacer como hacen Futanito, Fulanito y Menganito, que todos los días hacen una o dos horas de más sin que les importe. Particularmente me cago en los padres y madres esos tres grandísimos cabrones. Ellos llevan como subsubcontratados de mierda y en el mismo cliente la friolera de entre 5 y 8 años (cosa absolutamente ilegal, pero semos borregos y tragamos) y llevan con el sueldo congelado desde hace 5 años. ¿Cuál ha sido su recompensa a su jornada más larga? Sólo que siguen en su puesto. Uno ya ha perdido los nervios y le dice al gerente que es lo que hay, que si quiere horas extras que las pague o las compense de alguna forma que si no, uno no se queda. El gerente pone cara seria, te mira y te amenza veladamente Bueno, es tu decisión, ahora las cosas están bien y no hay problemas, ya veremos como siguen las cosas cuando vengan los primeros problemas. ¿Eso es una amenza?. No hombre, no lo tomes así, es sólo un aviso para que en el futuro no te extrañen ciertas decisiones. Mira, haz lo que creas que debes hacer. Te levantas y te vas de la sala de reuniones preguntándote por qué no has acabado con su vida y has salvado al mundo de un hijo puta más.

Miras y ves a Futanito, Fulanito y Menganito que te miran de soslayo y cuchichean a tu paso mientras toman un café en la máquina, sitio donde pasan gran parte de su jornada laboral. Te sientas y te pones a currar.

Estás hasta la polla, sí, pero no te puedes quejar porque tienes curro con la que está cayendo.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

Los jefes

Publicado por subsubcontratado el 22 octubre, 2010
Posted in: los jefes. Tagged: hijos de puta hay en todos sitios, toda la vida matnado cabrones y siempre tiene que quedar alguno vivo. 1 Comentario

Hay dos entes en esto del mundo laboral. Uno es La empresa, un ente anónimo que parece que tiene vida propia y de la que no nos damos cuenta que realmente está conformada sólo y exclusivamente por asalariados a los que se contrata para que se peguen entre ellos, básicamente. La otra figura es  el jefe. En el mundo de la consultoría hay muchos jefes, por todos lados, por todos sitios y todos chillan y se ponen muy dignos a argumentar extrañas razones. En el BBSVACH los jefes deben ser algo así como el 50% de la población activa. Esto es una locura claro, porque la masa productiva realmente es sólo de un 50% lo que hace que los proyectos siempre salgan mal, claro, mucho jefe y poco remero que se dice. Lo peor de todo es que los programadores y analistas siguen disminuyendo y por el contrario, la masa de jefes sigue aumentando lo que obviamente llevará al gran banco a límites de incompetencia insospechados.

Un subsubcontratado como yo tiene muchos jefes, a saber:

A-    tu jefe que te contrata. Es el que paga, aunque sólo le ves dos veces en tu vida: 1- cuando firmas el contrato, 2- cuando firmas el finiquito. Muchas veces la segunda vez no ocurre. Es el jefe de la empresa que realmente te contrata y al que mensualmente por correo le tienes que enviar tu parte de actividad (uno de ellos). Todo, a través de un departamento de RR.HH. claro está.

B-    El jefe que subcontrata. Tengo una migo que llama estos jefes de una forma cojonuda y que lo define perfectamente: jefastros. Normalmente es el que te dice que ni se te ocurra decir al cliente que no formas parte de su plantilla. Siempre debes ser de su empresa aunque sea mentira. Para ello debes engañar a los que tienes alrededor. Aunque normalmente esta mentira se la cree nada más que el jefastro y algún despistado. Él te tratará siempre como si fuera tu jefe, pero cuando hay algún problema laboral, pasará de todo y te dirá que hables con tu empresa. Como mola la subcontratación. En mi caso es SOTA-AZERTIS.

C-    El jefe del cliente. Es decir con quien realmente vas a currar y que te va a decir (si ese día está inspirado) qué tienes que hacer y cómo. Si tienes algún problema laboral te dirá que hables con tu otro jefastro. Viva la subcontratación. Este jefastro puede reproducirse. Si el equipo está desorganizado como mandan los canones, puedes estar al servicio de varios jefastros dentro del cliente que harán que tu vida sea una auténtica pesadilla.

D-    El jefe del jefe del cliente. Este es otro jefastro. Lo heredas porque es el jefe de tu jefe en el cliente en el que trabajas. Suele ser un tipo serio o mujer bastante seria también y que da golpes en la mesa. Es uno de los encargados de que los proyectos informáticos nunca salgan bien, además le suele poner bastante empeño, es un profesional y está ahí por méritos, claro

Hay alguno más, pero con estos cuatro tipos es suficiente para que el avispado lector se de percate de las cuentas que se han de rendir en el trabajo diario.

Voy a poner un ejemplo del jefastro tipo D.

En BBSVACH hay un señor llamado Álvaro Anciano Cardo. Todos le conocen como elmussolini, así, todo seguido. Este señor se encarga de llevar el seguimiento, control económico, supervisión y demás de todos los llamados proyectos cerrados que se llevan a cabo dentro del banco. [N.B. Los proyectos cerrados son aquellos que son por un tiempo determinado y cuya realización se subcontrata a una empresa únicamente. Hay otro tipo de contratación que es por Administración donde el cliente subcontrata un recurso (una persona) para que haga trabajos de forma indefinida (cosa que está prohibida por ley, pero que se pasan por el forro de los mismísimos)].

Este señor se encarga de que ninguno de los proyectos informáticos que se ejecutan en BBSVACH salga bien y todo el mundo acabe haciendo horas extras como animales sin que nadie se las pague.

Recuerdo que tuve que asistir a una reunión de seguimiento del proyecto en el que estaba trabajando. Era una reunión con los grandes jefes, donde unos cuentan como van de bien o mal en la ejecución de lo plazos de entrega programados y otros se dedican a tomar notas y a exigir cosas imposibles. En concreto yo fui como apoyo técnico para mi jefastro de proyecto que acababa de aterrizar en mi proyecto y el muchacho estaba un poco verde en todo. El caso es que nuestro proyecto iba no muy bien y había que justificar el por qué. La razón era porque el cliente ponía todas las trabas posibles, inexplicablemente, para llevar a cabo su propio proyecto, pero claro, eso no se podía decir en la reunión. Así que expusimos las causas sin decir quienes eran los culpables (idea de mi nuevo jefastro) y la cosa fue bastante bien porque ellos mismos se pusieron a buscar los culpables y se empezaron a dar de hostias mutuamente. Nosotros terminamos nuestra exposición, nos reímos un poco con las hostias que se dieron entre ellos y nos dispusimos a escuchar al siguiente proyecto. El jefastro del otro proyecto comenzó a decir que todo iba en tiempos, que se había cumplido tal plazo, tal entrega, que habían salido ya no se cuantos trabajadores del proyecto y que se preveía un caso de éxito en toda regla. La cara de Álvaro Anciano elmussolini, pese a las buenas noticias, no era buena. Bajaba la vista, no hacía caso a los cumplimientos y era como si le diese igual. En nuestro bando comenzó a cundir cierto nerviosismo. Cuando el jefastro del otro proyecto terminó su exposición, elmussolini habló y dijo: “Todo eso me parece muy bien, pero vamos a adelantar las fechas de finalización del proyecto en dos meses, así todo lo que me acabas de explicar no sirve para nada porque ya vais fatal de tiempo. Así que espero que la empresa tome las medidas pertinentes y espero también, esta tarde, la lista de personas que van a trabajar este fin de semana para darles autorización de acceso”. Todos nos quedamos flipados ante este nuevo giro. Los jefastros de mis jefastros de mi empresa subcontratadora hicieron una tímida queja a lo que elmussolini respondió con “es lo que hay” y agacharon las orejas en cuanto se puso a hablar de futuros proyectos y lo bien posicionada que estaba nuestra empresa para acceder a esos nuevos contratos. Los jefastros de mis jefastros recogieron los papeles, nosotros también y todos nos fuimos. Luego hubo reuniones con los trabajadores afectados, promesas de compensaciones, trabajo los fines de semana, horas extras hasta las doce de la noche y más allá.

¿Saben ustedes cuál fue el final de ese proyecto que iba tan bien y que en una hora pasó a ir como el culo? Pues que jamás se implantó, es decir, se paró, se desestimó por no encontrarlo necesario. Así, todo el dinero se fue a la mierda, la gente que se despidió por negarse a hacer horas extras fue para nada, el malestar generado fue gratuito y todo para NADA. Sólo porque a algún señor (asalariado) se le puso en la punta de su tonto pene, el putear a la gente porque se tuvo la osadía de decir que todo iba bien y que la gente estaba contenta y cumpliendo su horario sin necesidad de trabajar de más.

Ese señor sigue en su puesto e incluso sus jefes le premian y aumentan sus responsabilidades. El otro día me enteré de que acababa de incorporarse a su departamento un jefecillo y que mientra iban a tomar un café (el jefecillo y elmussolini) el primero se encontró con un amigo al que saludó efusivamente porque al parecer hacía tiempo que no veía. elmussolini los miraba detenidamente, cuando terminaron de hablar y se alejaban a por su café elmussolini le dijo al jefecillo “¿le conoces bien a ése?”  a lo que el jefecillo respondió “sí, somos amigos de hace tiempo y no lo veía por aquí desde hace mucho”. Elmussolini se paró y le dijo “Pues trabaja en tu equipo y antes de que termine la semana quiero que lo despidas personalmente. No podemos tolerar otra relación entre los trabajadores que la meramente laboral”. El jefecillo jamás despidió a su amigo y fue él el que fue a engrosar las listas del paro.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

Los gerentes

Publicado por subsubcontratado el 5 octubre, 2010
Posted in: gerentes. Tagged: consultoría IT, gerencia, informática, siempre pagamos los mismos, TI. Dejar un comentario

Particularmente soy de los que pienso que los gerentes son de los personajes menos comprendidos dentro del mundo laboral de la consultoría informática.

El gerente es una persona a la que se contrata, básicamente, para recibir hostias. Se le paga un buen sueldo, pero a cambio no tiene horario de entrada y salida y normalmente curra los fines de semana. Particularmente no me gustaría trabajar jamás de gerente, pese a los atractivos sueldos que reciben.

Para que os hagáis idea. Ellos son los que llevan las relaciones laborales con los empleados de la empresa consultora, con los de su “gerencia”, claro. Lo que puede llegar a ser desde 20 a 200 empleados, más o menos. Eso significa negociar contratos, altas, despidos, horas extras, apretar para una mayor producción, dar buenas noticias, dar malas noticias. En fin. Son la cara de la empresa para los informáticos. Además debe pegarse con los clientes ya que es quien hace las ofertas, busca nuevas oportunidades de negocio, responde ante el cliente si las cosas van mal en el proyecto o con tal y cual trabajador de su gerencia. El otro frente abierto que tienen es el de su propia empresa. Se les exige constantemente resultados desde la dirección y como estos sean negativos suelen lloverles hostias a diestro y siniestro (algo así como si Curro Romero y Marilyn Manson se pusieran juntos a sobarle los morros). Por último también deben pegarse con sus compañeros (sí, es que este se me había olvidado) ya que siempre están al acecho de cualquier oportunidad de conseguir un nuevo proyecto y muchos no respetan la cartera de clientes de los otros.

Pobres.

Vale.

Pero son la cara de la empresa para los trabajadores y por tanto, son los malos cuando las cosas van mal y quienes reciben nuestras hostias dedicadas a la empresa.

La percepción que tenemos de ellos es que nunca cuentan la verdad a no ser que sea positiva. O al menos no cuentan toda la verdad.

En concreto yo estuve hablando ayer con mi gerente. Para contarle mi situación de abandono y de realizar labores para las que ni estoy cualificado ni para las que me contrataron. La respuesta fue clara, si no puedes mantener tu puesto, yo no tengo ningún otro sitio donde colocarte. ¿Qué significa eso? Pues lo que acaba usted de leer. Que como siga así en breve estoy en la puta calle. Por supuesto ya se está moviendo todo para que nadie tenga responsabilidades y las culpas de todo esto recaigan sobre mi porque soy un inútil. Claro.

Pobres gerentes, de verdad. Pobre de mi también, claro, que sin comerlo ni beberlo me veo otra vez en el paro en poco tiempo. Sólo porque alguien cometió un error y me han asignado a un puesto que no tiene nada que ver con el que me ofertaron. No se quién es el culpable, el gerente dice que el cliente, el cliente dice que la dirección o el gerente, pero aquí, el que lo está pasando mal y se va a quedar sin curro, soy yo, que lo único que hice fue responder a una oferta de trabajo.

Pero eso será otro día, ahora no me quejo que aún tengo un puesto de trabajo.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

El software

Publicado por subsubcontratado el 4 octubre, 2010
Posted in: factory, software. Tagged: deslocalizacion, software, software factory. Dejar un comentario

Es curiosa la evolución que ha tenido en España la forma de hacer software. No digo que en el resto del mundo no haya sido así, lo mismo sí, pero lo desconozco.

Yo recuerdo que en los años 80, cuando yo  comencé en la informática, en la segunda mitad de aquella década, los ingenieros de software no teníamos ni puta idea de que cojones teníamos que hacer. Me explico. Uno sabía programar. Iba a la universidad, se estaba sacando su título y sabía programar en Visual Basic, Cobol, C y sabía Unix o Senix. Bien, cuando una empresa consultora te contrataba lo normal era que te enviara a un sitio donde tuvieras que programar en Pascal o Natural en unos sistemas Mainframe que jamás habías visto y que encima te enviaran allí como experto en ello. Uno llegaba, se daba cuenta del percal y del marrón que le había caído y avisaba a la empresa, ingenuo él, avisando que alguien había cometido un error y no habías sido tú porque en un momento dado ya habías contado claro y prístino lo que sabías y lo que no.

Desde tu empresa te informaban que de error nada, que tenías que cubrir el puesto y aprender según salieran las cosas para poder mantener el puesto porque era importante. Allí te quedabas tú, sólo en una oficina llena de gente diciéndote qué programas tenías que hacer y tú no sabías ni conectar el terminal que tenías delante. Llamabas por teléfono a amigos, a compañeros de antiguos proyectos, a compañeros de la universidad y preguntabas bajito para que nadie se diera cuenta de que de lo que te habían mandado no tenías ni idea, pero que te habían enviado allí como gran experto. Decir que los primeros meses ibas a trabajar en situación de pánico es quedarse corto. Estabas deseando que una fiebre malaya te dejara en cama un mes sin poder salir. Si tenías suerte, conseguías hacerte experto en Pascal (por ejemplo), porque algún compañero generoso te cubría las espaldas y te ayudaba, aunque muchas veces se descubría el pastel y te devolvían para tu empresa donde te preguntaban ¿Qué ha pasado? ¿Cómo es que te han devuelto? Tú explicabas lo que había ocurrido y ellos o bien le quitaban importancia y te enviaban a otro proyecto o te despedían porque no servías.

Yo en aquella época era joven y aunque parezca mentira (me pongo colorado) tenía más “concha” que ahora y aguantaba los golpes mejor.

Tras esta época de caos absoluto en cuanto a gestión del desarrollo del software que vivimos en los 80, llegaron los 90. La cosa cambió. Las empresas contratantes hacían verdaderos esfuerzos porque los profesionales se adaptaran a los puestos que tenían que cubrir y los problemas comenzaron sobre todo en que los comerciales vendían proyectos imposibles de realizar en los lazos estipulados en la oferta. Pero al menos llegabas a un sitio y en 1 mes conseguías hacerte con la situación. Había estabilidad laboral y no estaba muy bien visto que anduvieras cambiando de una empresa a otra. Normalmente no pagaban una sola hora extra y siempre, siempre, siempre, te tocaba hacerlas. Llegaron los 2000 y con ellos la crisis de las .com, paro, efecto 2000 y no se cuantas cosas catastróficas más. ¿Cuál ha sido el resultado, pues que hemos conseguido a 2010 unir lo peor de los 80 con lo peor de los 90 y crear un clima laboral de auténtico caos, donde se produce un software que es una puta mierda (hablo de software de gestión de grandes empresas), lleno de errores debido a malas planificaciones. Se ha deslocalizado la producción del software como gran avance en producción del software, lo que significa que se han creado grandes empresas de producción del software en sitios remotos como India, Argentina, Chile, Marruecos o no tan remostos como León, Cáceres o Alicante. ¿Esto es malo? Pues vemos, no es malo realizar el software en esos sitios, es malo el sistema que se ha montado. Porque se “diseña” el software en Madrid o Barcelona o Bilbao, pero se desarrolla en estos sitios. Para ello hay que hacer unas especificaciones técnicas de la hostia, con un detalle tal que casi es mejor programártelo tú. Se les pasa este diseño a un señor de la Patagonia que normalmente no entiende muy bien el diseño, te devuelven unos programas, tú pruebas, rellenas más formularios con las situaciones erróneas encontradas, les devuelves el software, ellos dicen que no, que han hecho lo que tú les has explicado, tú les dices que no que no han hecho ni la mitad. Tras discutir unos días alguien cede y se hacen las modificaciones y corrección de errores. Te devuelven el software. Lo vuelves a probar. Vuelves a enviar errores. Tu jefe te pide tiempos. Tú le informas que esta forma de trabajar es una locura y que no es nada buena. Te dice que te jodas y que es lo que hay. Consigues que vuelvan a corregir errores. Te devuelven el software. Ya no tienes tiempo para volver a probar. Pasas el software a un siguiente nivel donde alguien que nunca conocerás, vuelve a hacer pruebas según las primeras especificaciones.  COmo no cumple esas especificaciones te devuelven el software para corregirlo. Tú te desesperas. Lo programas tú, pero sin que nadie se entere que no lo has enviado a factoría. Más o menos funciona. Lo vuelves a enviar al entorno de Fusión y Pruebas. Te lo aceptan y se lo pasan al usuario para que él lo pruebe y llega éste y te dice que eso no es lo que él ha pedido. Entonces ya comienza el caos, la destrucción, el paseo de gente encorbatada buscando culpables, el diablo en la tierra. Todo se ha roto.

¿Cuál es el resultado? Pues para que se hagan una idea les cuento un ejemplo claro. El BBSVACH tiene una página web donde entran los clientes a realizar sus operaciones bancarias. Esta web se desarrolló, pásmense, en el año 95 y esuna versión Beta. Pero como era operativa se colocó para que los usuarios pudieran trabajar en ella. Desde entonces lo único que ha hecho es parchearla para que poco apoco vaya teniendo más operatividad y se más segura, pero su software es obsoleto y mal construido. Desde que se implantó se detectó la necesidad de hacer una en condiciones. Se han invertido millones de euros (y no exagero) en realizar dos versiones más de la web que JAMAS SE HAN IMPLANTADO y los clientes siguen operando con una web obsoleta que sólo cambia porque cambian las imágenes, no los programas y que además es poco segura. PEro claro, ¿cómo garantizan la seguridad desde el banco? Pues si alguien se cuela y consigue llevarse el dinero (cosa que no es fácil, se lo aseguro), el banco repone el dinero y borra cualquier signo de que se han colado y así aquí no ha pasado nada.

Y es que el software a medida para la gestión de empresas, perdónenme, pero no es como construir coches. Por mucho que los grandes prebostes se empeñen en tratar de convencernos de ellos. No es ni mejor ni peor, pero es una cosa muy distinta y no se puede realizar de forma estandarizada en todo su proceso porque el sistema para el desarrollo del software, no funciona. Si las empresas grandes tomaran los productos estándar y se adaptaran a ellos sin más, entonces sí que todo se podría factorizar etcétera. Pero como no quieren, pues hay que hacerlo en plan artesanal y así no salen los coches.

Pues eso, que es una pena, pero seguimos con un trabajo. No nos quejemos.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

El abandono

Publicado por subsubcontratado el 24 septiembre, 2010
Posted in: compañerismo, Condiciones laborales, contrato basura. Tagged: abandono laboral, absurdas exigencias, incompetencia. 3 comentarios

Trabajar para una empresa consultora de informática no deja de sorprender a propios y extraños.

Algo que realmente es curioso es cuando te incorporas. No siempre es como lo cuento. En mi caso en concreto me ha ocurrido en 2 sitios que recuerde ahora mismo, pero estoy seguro que si le echo una pensada aparecerán más.

Esto me ha ocurrido nada más icorporarme en el BBSVACH, pero también me ocurrió en el banco azul.

Uno llega, se incorpora a su puesto con la mente puesta en lo que le tocaba realizar. Descubres que no, que para lo que te entrevistaron no es ni por asomo para lo que vas a currar, pero…

Hay una cosa que causa una desazón brutal en este trabajo (en otros sectores también, me consta) y es el incorporarte y nada más incorporarte sentirte abandonado. Llegas, hablas con quien te tiene que dar el trabajo y ¿qué hace el tipo? A partir de ahora eres responsable del proyecto de reconstrucciones financieras, pregúntale a Periquita que ella ya ha hecho algo de eso. Acto seguido te vas a hablar con Periquita que ya de lejos te mira con cara de desconfianza. Inocente tú le dices que te manda Futanito para que le expliques todo acerca de esas reconstrucciones financieras. Periquita está hasta las cejas de trabajo y te suelta un notejodeconFutanito, queteloexplique él. Quenohacenáentoldía. Tú, obviamente, pones cara de pánico porque sabes que esto que está ocurriendo es un caso de abandono del informático. Insistes. Con buenas palabras le pides por favor que te pase documentación si existe y que mientras te la vas leyendo hasta que encuentre un hueco.

Te vas a tu puesto. Recibes un correo de Periquita con un montón de anexos y una disculpa en el cuerpo del mensaje diciéndote que no es culpa tuya, pero que ya te irás dando cuenta de qué es lo que ocurre por allí. Piensas joder, con la de sitios que hay me ha tenido que tocar uno de mal rollo. Vas abriendo los distintos archivos y te pones a leer. Así te puedes pasar cerca de una semana o dos. Nadie se acerca a tu mesa en ese período ni se interesa por ti. Sí, te han abandonado y te sientes completa y absolutamente así, abandonado. Cuando ya no puedes más te acercas a la mesa de Periquita, le dices que te lo has leído todo, que no has comprendido una puta mierda de lo que hay escrito y que si te puede explicar algo de lo que hay que hacer. Periquita vuelve a torcer el morro. Te explica cosas que hay que hacer, tú tomas notas frenéticamente sobre la preciada información que Periquita suelta a toda velocidad por su boca. Periquita pulsa teclas a una velocidad endiablada y eres incapaz de seguir sus movimientos, con lo que no sabes por donde se está moviendo en el ordenador. Llegas a la conclusión de que no te estás enterando. Imploras a Periquita algo de lentitud en sus actos y su verborrea. Para un poco, te explica, te dice que apuntes, lo haces. Termina. Te vas a tu sitio, miras tus notas y entras en la desesperación más absoluta al leeras. No entiendes nada. Pero nada de nada.

Aún así tratas de reponerte. A base de dar la brasa y decir constantemente Perdona que te moleste a Periquita y un par de compañeros más (a mi me han llegado a decir Sí efectivamente me estás molestando). Consigues hacer tu trabajo. Al menos eso crees. Porque un buen día Futanito, aquella persona que te soltó en mitad de la pradera a tu llegada, un buen día se acerca a tu mesa y te dice Bueno, eso ya estará acabado ¿no? Tú, totalmente convencido e incluso un poco orgulloso respondes Claro. Futanito revisa lo que has hecho. Pone mal gesto. Comienza a relatarte los cientos de cosas que te faltan por hacer. Documentación, manuales, transacciones, cambios de entorno, juegos de prueba… y te pregunta ¿Pero no me habías dicho que lo habías hecho? y respondes nervioso ya y acojonado Sí, bueno, he hecho lo que me han explicado. Futanito llama a Periquita, ambos en tu mesa empiezan a ver cosas que no están hechas o que están mal. Te empiezan a decir quesquenohashechoná a ti te tiemblan las piernas y te ves despedido de nuevo. Tienes un puto contrato por obra y te pueden despedir en cualquier momento. No entiendes nada. Futanito te pregunta ¡¿Pero tú has preguntao?! y tú ya un poco mosqueado le dices Pues claro, llevo dos semanas dando la brasa a todos estos. He hecho lo que me han explicado. Todo esto que me estáis diciendo ahora no tenía ni idea que había que hacerlo. ¿Y qué te responden? ¡Pueshaberpreguntao!

Tras semejante respuesta tú comienzas a pensar muy seriamente en coger tu boli bic y comenzar a practicar traqueotomías a todos aquellos seres que tienes a tu alrededor. Te relajas y te percatas que todo el mundo calla, con lo que deduces que tú debes dar la solución. Aspiras hondo, soplas y comienzas con tu cuaderno y tu boli a apuntar de nuevo qué cojones tienes que hacer. Te lo explican, les dices que enviarás un documento con todo lo que te han dicho para ver si está todo y que te apunten lo que echan en falta o lo que has apuntado mal. Todos de acuerdo. Vale. Se van, Futanito tras dar dos pasos se vuelve y te dice pero todo esto lo tienes que tener para dentro de 4 días.

Vamos a ver, ¿estos seres no se dan cuenta que uno no puede preguntar por mecanismos y formas de proceder que hasta este día ignorabas que existieran? ¿Qué cojones tienes que preguntar? Si te has pasado preguntando dos semanas y lo único que has obtenido son medias respuestas, malos modos y no se cuantas cosas más. ¿No hubiera sido mucho más fácil, en vez de soltarte en mitad de la pradera con un búscate la vida, haber programado y previsto unos días de formación y de trabajo en conjunto con alguien experimentado? ¿A que sí? Pues no señor, paqué si se puede preguntar.

Vuelves a casa con la sensación de ser un inútil que todos estos años de experiencia que acumulas a tu espalda no han servido para nada y que realmente no has hecho nada, que no sirves para nada, que estás vencido, derrotado y probablemente en un futuro no muy lejano despedido, ¿la causa?: Despido por abandono.

Pero yo no me quejo que aún no ha llegado ese día y aquí aguanto, abandonado aún, pero con un trabajo.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

El perfil

Publicado por subsubcontratado el 22 septiembre, 2010
Posted in: Condiciones laborales, perfil. Tagged: Condiciones laborales, contrato basura, engaños, falsas entrevistas, perfil laboral. 2 comentarios

El perfil es algo importante y si no que se lo pregunten a Julio Iglesias. Laboralmente también. Sobre todo porque es ese concepto que hace que los técnicos en selección de los departamentos de RR.HH. tengan tu candidatura en cuenta para tal o cual puesto. Esto que voy a contar no creo que sea exclusivo del mundo informático. Lamentablemente estoy  convencido de que se da en muchos o casi todos los ámbitos laborales.

A mí me contrataron a través de una llamada telefónica, ya conté esto antes. Actualmente estoy trabajando para el BBSVACH en forma de subcontratado en segundo nivel, estoy subsubcontratado. Pero claro, previamente estuve haciendo multitud de entrevistas laborales, ya haré un post sobre este punto que es muy interesante.

Primero debo aclarar que el mercado laboral informático se mueve mucho, es bastante dinámico y hay muchas ofertas de trabajo. Menos que hace un par de años, pero creo que en un ranking de sectores, estaría en la parte alta en cuanto a cantidad de ofertas. No nos podemos quejar, ya sabéis. Es un mercado que se mueve exactamente tal y como quieren que se mueva el resto de sectores, es decir, facilidad para despedir a la gente y así se dinamiza el mercado. Eso les gusta mucho a las empresas, sí, pero tiene muchas consecuencias negativas, entre otras que cuando hay bonanza económica la movilidad se multiplica por diez y la gente dura en su puesto muy poco porque siempre hay alguna otra empresa que ofrece mejores condiciones, lo que supone un caos y una locura para poder llevar a cabo cualquier proyecto, ya que cuando la gente está formada y lista para producir, se va a otro sitio. Así los equipos nunca se cierran. ¿Qué ocurre cuando hay crisis? Pues exactamente igual, pero al revés. Es decir, son las empresas las que te despiden en cuanto estornudas por miedo a que te pilles una baja (vale, esto es exagerado, pero es para que se entienda el concepto). En cuanto alguien reclama cualquier derecho laboral o una subida salarial o se pone enfermo o se niega a hacer horas extras…, cae sobre esta persona la espada del despido. Los contratos son muy precarios con lo que es fácil despedir sin indemnizar y no se facilita la promoción interna salvo en, como siempre, honrosas excepciones. Pero ése es otro tema. El caso es que yo llevaba un tiempo haciendo entrevistas y para SOTA-EZERTIS realicé la friolera de 5 entrevistas y cada vez con una persona distinta. Finalmente no me llamaban y di esa opción como perdida. Mi sorpresa fue que al mes de darlo por perdido me llamó un gerente de la compañía con el que no me había entrevistado, debía de ser el único. A él le pasaron mi currículo y me llamó porque mi perfil encajaba en la oferta. Mi perfil, mi gran perfil. Preguntas que por teléfono me realizó:

-          Más de 5 años de experiencia en puesto similar: Sí, de sobra.

-          Nivel de inglés bueno escrito y leído, nivel conversación: Of course.

-          Carrera: una que ya ha desaparecido o va a desaparecer, la de informática.

-          Disponibilidad para viajar incluso fuera de Europa: bueno, vale, no me apetece una mierda, pero si hay que currar en otro país, se hace.

-          Conocimientos de al menos 16 herramientas informáticas que se puso a enumerarme: mal, sólo 8 de 16.

-          Técnicas de negociación: yo le vendo un mechero al diablo.

-          Experiencia de al menos 3 años en el sector en el que era la oferta: sí, bastante más.

Perfecto, mi cv se adaptaba a todo esto. Además luego me dijo que debía saber algunas cosillas más como son la arquitectura del banco BBSVACH, concretamente se llama PLATAFORMA-QUATERNON. Ahí fallaba. En el banco de color magenta (el BBSVACH) nunca había trabajo antes, sí lo había hecho en el banco azul y en el banco rojo, incluso en la caja verde y en entidades bancarias ya extintas y que se había incluido en las siglas del BBSCVACH tiempo atrás, pero nunca específicamente para el banco magenta. Vaya, eso será un problema, pero no te preocupes yo te llamo con lo que me digan.

Me llamó de nuevo, para decirme que sí, que el banco magenta me quería entre sus filas, pero que había tres problemas:

1-      Me pagaban mucho menos dinero del que yo pretendía.

2-      SOTA-EZERTIS no me contrataría directamente porque no es política de la empresa (¿?).

3-      Contrato por obra.

Acepté. Sí, lo digo con la cabeza baja. Me bajé los pantalones y acepté sus míseras condiciones. Uno tiene hijo, está divorciado, vive de alquiler y la cosa estaba ya muy jodida económicamente. Estaba obligado a ello. Era un trabajo y mi perfil se adaptaba a él, mi querido y amado perfil, y parecía que el trabajo no es que fuera la leche, pero resultaría interesante. Acepté.

Pues allí que me voy yo, al banco magenta, al BBSVACH, al banco con más letras del país, con mi perfil bien encajado.  Estate a las 9 de la mañana, me dijo el gerente, que yo no podré ir pero te estarán esperando. Me perdí. Nunca fui un buen boy scout, ni malo tampoco. Me desoriento con facilidad y dudo mucho que donde está la sede del banco magenta haya habido alguna población de humanos con anterioridad. Además los accesos están por construir y es un auténtico laberinto el camino para llegar. Pero llegué, con mi perfil un poco atusado por el viento producido por la velocidad de la moto, pero llegué. Obvia decir que cuando llegué no había nadie para esperarnos, ni a mi perfil ni a mí. Así que mi perfil y yo esperamos en la puerta una hora hasta que apareció alguien del BBSVACH a por ambos para ubicarnos en nuestro puesto de trabajo.

Eso fue hace tres meses. Hoy, mi perfil me ha dejado por otro. Se ha ido. Me dijo que era el trabajo el que no se adaptaba a él. Porque sí, necesitaban un tipo con más de cinco años de experiencia, con perfecto manejo de 16 herramientas, óiganme, con buen nivel de inglés, con carrera universitaria, especialista en técnicas de negociación, con disponibilidad para viajar, no muy mayor  y que por supuesto supiera de la arquitectura PLATAFORMA-QUATERNON para finalmente tenerme dando de alta juegos de datos para pruebas y haciendo manuales para usuarios de los distintos aplicativos (en español solamente) y desde luego viajo todos los días: 30 kilómetros de ida y 30 de vuelta en mi moto.

Pero no me quejo, que aún me queda otro perfil y tengo un trabajo. Sólo faltaría.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

El parte de actividad.

Publicado por subsubcontratado el 21 septiembre, 2010
Posted in: Uncategorized. 2 comentarios

Hay un elemento curioso en la vida de los profesionales de la informática patria. Da igual que seas informático de gestión o informático de sistemas. Te afecta de cualquier forma siempre y cuando estés subcontratado, bueno, los internos también se ven afectados, aunque en menor medida. Este elemento es el parte de actividad. ¿Qué es esto? Normalmente es una hoja de cálculo Excel (antiguamente eran unas jodidas fotocopias) que debes rellenar diciendo en qué has invertido tu tiempo laboral, esto es, qué cojones has estado haciendo todo el día sentado en tu puesto. Vale, se supone que trabajar, claro. Pero lo malo de todo este sistema que se ha montado es que debes identificar exactamente a qué proyecto o proyectos estás dedicando tus preciadas horas. Porque esa es la cuestión, saber cuántas horas se consumen. El trabajo de un informático depende de un concepto etéreo en el que normalmente no has participado para su creación. Este concepto es lo que el BBSVACH contrata con la empresa en cuestión. Normalmente llama a unas cuantas  compañías consultoras de informática, les explica que es lo que quiere hacer (normalmente una aplicación informática o una instalación o una red, cosas de esas) y éstas se ponen como locas a hacer lo que se llaman ofertas. Luego el banco evalúa estas ofertas y toma la que le parezca mejor. Esto es la teoría. La práctica es mucho más compleja, pero de eso hablaremos otro día, del mundo de la oferta; ayyyysss que bonito tema.

Pero vamos a lo que vamos. El caso es que cada proyecto que se aprueba, que se va a realizar, se le asigna un código y un cómputo total de horas que cuesta la realización del mismo. Así si el  BBSVACH contrata a, pongamos, SOTA-EZERTIS para la realización de unos programas para la gestión del producto asegurado y de inversión dependiente de la cotización diaria del IBEZ y de la cantidad de pelos que le caen diariamente de la cabeza del presidente del banco, en una proyección tangencial y dependiendo siempre de la cotización del barril Brent y se ha estimado que realizar todo esto llevará un total de 6500 horas, las personas que trabajen en tan interesante proyecto tendrán que decir en su parte de actividad cuantas horas al día han dedicado a esto. Pero no es así del todo, no. Ojalá fuera tan sencillo. Qué se han creído ustedes. Si fuera fácil no sería inútil. Uno llega a su puesto de trabajo y cada proyecto se atomiza en miles de subrgupos de “bolsas” de horas. Así, habrá una bolsa de horas para el análisis y definición de lo que hay que hacer y cómo; otra para la codificación de los programas (teclear las instrucciones de los programas); otra más para realizar pruebas (habrá pruebas unitarias, pruebas de integración, pruebas de usuario, pruebas de su puta madre, todo se prueba y al final, no sé por qué, todo falla, mireusté); otra bolsa para implantar (que bonito palabro) la aplicación (la aplicaciones informáticas se implantan. Se dice que una aplicación está implantada cuando ya está disponible para todos los usuarios y empieza a producir). Total, que uno tiene que saber en todo momento lo que está haciendo y esta frase que parece tan obvia es un problemón, no crean. Porque muchas veces no sabes donde cojones tienes que colocar tus horas. Porque si lo pones en horas de incidencia te dice el jefe del proyecto que no porque ya no quedan horas, entonces dices que a pruebas, pero entonces el analista funcional te dice que ni se te ocurra porque entonces te comes un huevo de horas antes de tiempo, total que al final te has pasado currando todo el día, pero no lo puedes reflejar en el puto parte y al final va a ser que no has hecho nada. Al final consigues averiguar dónde meter las jodidas 8 horas y vas y lo incluyes, peeeeeerooooo… ahí no acaba todo.

Como decía, el parte de actividad suele ser una hoja Excel donde pones el concepto, el código del proyecto, tu nombre y el número de horas invertidas en cada proyecto/concepto. Ahora hay modos de hacerlo online a través de aplicaciones como SAP y otras que permiten que los trabajadores incluyan el tiempo incurrido en cada bolsa de las que hablábamos antes.  El problema no es en sí rellenar el parte de actividad tal cual fuese un pimiento morrón que tratásemos de rellenar de merluza. El problema es la cantidad de partes de actividad que debes cumplimentar. Uno para el BBSVACH, otro para SOTA-EZERTIS, otro para la empresa que te ha contratado realmente y uno más porque el Jefe de Proyecto debe llevar un control interno del propio proyecto que está gestionando. Lo más bonito de todo esto es que normalmente todos tienen distinta codificación para el mismo proyecto; distintas bolsas definidas para los mismos proyectos; no siempre debes llegar al mismo nivel de detalle dependiendo de que parte estés rellenando, así la empresa que realmente te ha contratado sólo querrá saber cuántas horas has trabajado en el día y como mucho en qué proyecto y cuántas horas has faltado a tu puesto (vacaciones, enfermedad, ausencias autorizadas…) y tu Jefe de Proyecto querrá el máximo detalle. Que conste que el parte del Jefe de Proyecto no es normal que exista, estoy exponiendo el caso más extremo. Lo normal es que haya que hacer entre 1 y tres partes de actividad dependiendo del nivel de subcontratación. A más nivel de subcontratación, más partes de actividad, uno para cada empresa. Normalmente la subcontratación llega a un segundo grado, pero conozco casos de nivel 3 y 4. Nunca he conocido un nivel 5, afortunadamente. Como decía, no hay una unidad a la hora de diseñar los partes. Tu empresa puede pasarte una hoja Excel y allí lo haces, el cliente puede tener SAP, por ejemplo y el que te ha subcontratado a ti te pasa una hoja Word con un par de cajas donde rellenar el tema. Por ejemplo. Todo esto hace que siempre en alguno de ellos haya algún error, sobre todo los primeros días. ¿Y en qué se traduce eso? En que cuando se emiten las facturas correspondientes entre las distintas empresas involucradas en tu contratación, alguna no cobre porque hay algún dato mal. Entonces hay una llamada y te dicen que has hecho algo mal y que te toca repetir el parte de actividad erróneo. Afortunadamente tú si cobras a fin de mes, aunque haya error en tu parte de actividad.

Una cosa a destacar de los partes de actividad es la cantidad de horas a reflejar. Si tú un día no trabajas o te vas dos horas antes de finalizar tu jornada, debe quedar reflejado y justificado el por qué te has ausentado. Si no está justificado puedes llegar a quedarte sin cobrar esas horas que no has justificado y por supuesto hora que no trabajas, hora que no se factura. Otra cosa muy distinta son las horas que se trabajan de más. Esas no deben ni pueden aparecer por ningún lado. Raro es el parte en el que te dejen reflejar que has trabajado un día 15 horas o 12 y hay gerentes que dan por absurdo reflejar que has trabajado 9 horas un día, que esa hora es despreciable. De esta forma, si no curras por lo que sea, debes reflejarlo, pero si curras de más no. Cojonudo, así luego dicen los empresarios de la informática que en el sector no se hacen horas extras. Y es que todo esto es un fenómeno muy atmosférico y muy extraño. Si yo decido que en vez de 40 horas, voy a trabajar 32 horas cada semana, me quitan (lógicamente) las horas que no he trabajado y no me las pagan (siempre que no estén justificadas y las resacas no son justificación), pero ¡ay amiguitos y amiguitas! Si yo a la semana hago 55 horas no me pagan ni una sola de las horas de más que haga y ay de mi si se me ocurre quejarme que encima me amenazarán con el despido en cuanto se acabe el proyecto (no antes, que es un problema entonces). Qué bonito, lo ancho para unos y lo estrecho siempre para ti.

Pero yo no me quejo, que al menos una empresa me ha contratado y siempre llevo un boli por si hay que rellenar algún parte de actividad a mano.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

Los “internos”.

Publicado por subsubcontratado el 20 septiembre, 2010
Posted in: internos. Tagged: clase laboral, clase social, derechos laborales, externos, internos, subcontratación. 3 comentarios

Esto es un tema peliagudo, mucho.

La estructura de trabajo del gran BBSVACH es compleja. Bueno, no tanto. Básicamente se reduce a tener mucha gente, pero contratada por el propio banco sólo una mínima parte.

Me explico.

El banco necesita para que funcione su sistema informático, cerca de 3500 personas. Sí, 3500 personas para que el sistema informático funciones. Es así. Y usted, avezado lector, se preguntará ¿y pa qué tanta gente? Pues eso nos preguntamos todos. De hecho uno llega a pensar las sucursales y oficinas cada vez más vacías, con menos empleados y el departamento de informática cada vez más grande ¿no les saldría más barato hacer todas las gestiones a mano como antaño? Pues debe ser que no. El caso es que por alguna extraña causa, algunas cabezas pensantes del BBSVACH llegaron a la conclusión que al ser tanta gente iba a ser un pastizal más que curioso el tener que pagarlos a fin de mes por su trabajo y no se les ocurre otra cosa que subcontratar el servicio que, paradójicamente (hay muchas paradojas aquí) sale mucho más caro que contratar directamente a los profesionales. Es decir, el banco no contrata a personal, sino que subcontrata a otras empresas para que le hagan el trabajo que ellos definen. ¿Qué ventaja aporta esto? Pues francamente, no tengo ni puta idea.

Otra paradoja.

El sistema del banco también lo aplican las grandes empresas consultoras que son los que ponen el personal para los grandes clientes (aquí todo es grande menos tú, que eres el que realiza el trabajo). Es decir, el BBSVACH lo que hace es decirle a la consultora SOTA-EZERTIS, pongamos por ejemplo, señores yo les voy a pagar a ustedes 4.000.000 de eurazos a cambio de que me hagan tal aplicativo para poder llevar la gestión de las cuentas de los clientes del país del oriente más lejano en petrodólares y con tarjetas de color vino para clientes superflip. Entonces ¿qué hace SOTA-AZERTIS? Pues mete en las instalaciones del BBSVACH a, pongamos, 40 personas de su plantilla para desarrollar todos esos programas. SOTA-AZERTIS coge y aplica la misma política de contratación que el banco, esto es, subcontrata a otra consultora más pequeña para que le pase, de las 40 que necesita, al menos 15 personas y hacerlos pasar como empleados propios al banco porque, pásmense, EL BANCO NO QUIERE QUE LA EMPRESA SOTA-AZERTIS LE PASE SUBCONTRATADOS. Es el colmo del despropósito, sí. El banco no quiere que la política de contratación que él aplica, la apliquen otras empresas que el subcontrata. ¿Alguien lo entiende? Pues eso.

Con todo este tinglado de subcontratas, cuando uno firma un contrato y llega al puesto de trabajo donde finalmente debe desarrollar su labor diaria, no tiene ni puta idea de quién le contrata, quién le paga, quién es su jefe, a quién llamar si tiene un problema laboral, a quien llamar si se pone malo, por qué el cielo es azul… Por no hablar ya de los famosos partes de actividad que todo trabajador debe rellenar. Pero esto lo dejo para otro día.

A lo que iba. Con toda esta política de contratación lo que se consigue es que el BBSVACH tenga que tener varios edificios enormes llenos de personal informático, de los que él contrata directamente escasamente al 5%. Esos, el 5%, son las personas que se conocen como los internos.

Los internos son personajes extraños. Sí. Los hay muy majos (pocos, desgraciadamente) y los hay que no lo son (dejémoslo ahí). Los internos son las personas que se dedican a controlar y contratar el trabajo de las subcontratas. Son fácilmente reconocibles. Siempre hablan en voz alta, se ríen sonoramente, aparcan sus coches en los aparcamientos del edificio (los subcontratados no pueden, no son dignos) y despiden un halo de iluminación que los diferencia del común de los mortales nada más entrar en cualquier instalación del banco, una vez salen del edificio, ese halo desaparece, se apaga y se convierten de nuevo en unos parias como todos, pero dentro del banco ¡ay dentro del banco! Eso es otra cosa. Esto ocurre en el BBSVACH, en Caja Madris-Murcia-detodoslossantos, en La Caixa Geral del ahorro de Catalunya, en Cutreful, en Noviastar, en Hirpercopón y en El Corte Finlandés. En todos sitios es igual, el interno dentro de las instalaciones de la empresa que le contrata se siente distinto, está en su hábitat, es el amo, el jefe, él es Dios. Al menos durante 8 horas al día.

En todos estos sitios suelen tener un sistema de control de acceso que es por tarjetas de banda magnética que se entrega a cada persona que entra en las instalaciones de la empresa en cuestión. Suele haber de tres tipos distintos y que se diferencian físicamente de forma clara:

a)      Para los internos

b)      Para los subcontratados

c)       Para las visitas

Se supone que estas tarjetas las debe llevar todo el mundo en un lugar visible y la última moda es llevarlas metidas en un portatarjetas que lleva una cinta de tela para llevarlas colgadas al cuello a modo de escapulario. Estos escapularios, cuando llegas por primera vez te los cuelgas del cuello y luego, según vas cogiendo experiencia y confianza, te los guardas en el bolsillo. Las visitas siempre lo llevan colgado, por aquello de no dar la nota. Pero un buen interno SIEMPRE llevará colgado su escapulario para que todo el mundo sepa que él o ella es interno. Y que cara más bonica y alegre se les pone a ellos cuando cuelgan el escapulario de sus gloriosos cuellos. Que lindos que están. Que majicos para encima de un televisor si no cagaran. Claro, unido al concepto de interno hay otro que ustedes seguro que ya han adivinado. Efectivamente: el externo. Es la gran masa, el subcontratado, aquél o aquella que por su condición de subcontratado se le puede estrujar, pisar, humillar, echar la culpa, esclavizar, avergonzar… de todo. Total, para eso se les ha subcontratado y bajo el paraguas de la subcontratación la falta de ética es aplicable y justificada y los derechos laborales pueden ser perfectamente ignorados. ¿Por qué? Pues porque si un externo dice, por ejemplo, que no va a hacer horas extras porque no se las paga la empresa que le tiene contratado, el interno llamará a dicha empresa, dirá que no quiere a ese externo y que haga el favor de enviarle otro más maleable. Lo lógico sería que exigiera que se le pagaran las horas extras, pero no, ¡qué se ha creído el externo este reclamando sus derechos!. ¿Van entendiendo ya cuál es la ventaja del sistema de subcontratación?

Los internos no son tan malos como pueda parecer con una primera lectura de este texto (al menos no todos). La verdad es que hay gente maja con la que currar con ellos es un placer, es cierto. También hay externos que son la leche y más malos que un veneno. También. Pero en líneas generales es así. De hecho hay una metamorfosis muy curiosa y que habría que analizar sociológicamente: cuando un externo se convierte en interno. Sí, eso existe. Hay un momento casi místico, de iluminación mariana, de tocado por la mano de Dios en el que un externo se convierte en personal interno. ¿Qué ocurre entonces? Pues que ese nuevo interno aparecerá, desde el primer día que tiene su condición de interno, con su escapulario al cuello.

Pero yo no me quejo, porque gracias a la sub sub contratación tengo trabajo y eso en los tiempos que corren no es poco.

Valora esto:

Subcontrata esto:

  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • Correo electrónico
  • Imprimir

Me gusta:

Me gusta
Sé el primero en decir que te gusta esta post.

Posts navigation

← Entradas Antiguas
  • Necesitamos una Ley Red Neutra
  • subsubcontratado

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 4 seguidores

  • Top Rated

  • Categorías

    • Comida
    • compañerismo
    • Condiciones laborales
    • contrato basura
    • entrevista laboral
    • estudios
    • factory
    • gerentes
    • Horas extras
    • internos
    • los jefes
    • perfil
    • Servicios
    • software
    • Uncategorized
  • Posts Más Vistos

    • Ninguna
  •  

    junio 2012
    L M X J V S D
    « dic    
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    252627282930  
Blog de WordPress.com. Tema Parament by Automattic.
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Powered by WordPress.com
loading Cancelar
Post was not sent - check your email addresses!
Error en la comprobación de email. Por favor, vuelve a intentarlo
Lo sentimos, tu blog no puede compartir entradas por correo electrónico.